
Pequeñas Cosas
«A veces, lo que cambia tu vida empieza con algo pequeño.»
Ana F. Malory
Capítulo V
Pequeñas Cosas
Capítulo V...
Tras acabar con parte de los sándwiches que Ethan había preparado, Diana aún aceptó una de las manzanas que el vaquero le ofreció. Cabalgar, sin haber desayunado en condiciones, le había abierto el apetito.
—¿Y ahora qué? —preguntó antes de propinarle un buen mordisco a la fruta.
—Hay que volver al rancho.
—Ya imaginé que no nos quedaríamos a vivir aquí —rebatió de buen humor—. Lo que quiero saber es si tenemos que regresar de inmediato o si podemos quedarnos un ratito más.
—No hay prisa —le aseguró, aunque no fuera del todo cierto.
Suspiró aliviada.
—Si llegas a decir que nos íbamos ya, hubiera llorado.
En esa ocasión, Ethan no reprimió la carcajada que le provocó el comentario de la joven. Le gustaba su dramático sentido del humor.
—¿Siempre eres así de exagerada? —preguntó todavía riendo.
—¡Qué va! —negó solemne, pero con un destello de diversión en la mirada, que Ethan, enganchado a sus ojos verdes, captó de inmediato—. Lo soy más, pero me estoy reprimiendo, por aquello de que todavía no tenemos confianza —añadió con una sonrisa tironeando de la comisura de sus labios.
—Lo tendré en cuenta la próxima vez que te invite a acompañarme. — Se carcajeó de nuevo, deseando contar con esa posibilidad.
—Si sobrevivo a este día, me pensaré lo de salir contigo de nuevo — bromeó, notando como el estómago se le encogía ante la perspectiva de volver a quedar con él a solas.
Porque la idea no le disgustaba en absoluto. Era un tipo agradable, con sentido del humor… «Y guapo», pensó sin percatarse de la sonrisa que, por fin, adornaba sus labios.
Ethan sí reparó en el gesto y en la bonita forma que adquiría su boca al sonreír. Tan bonita que no podía dejar de mirarla.
...
❤️ Continúa leyendo esta historia exclusiva
A veces, las historias más importantes comienzan con momentos aparentemente insignificantes.
En Pequeñas cosas, Ethan y Diana descubren que algunas conexiones llegan cuando menos las esperas… y cambian todo sin hacer ruido.
Pero cuanto más cerca están el uno del otro, más difícil se vuelve ignorar lo que realmente sienten.
Este contenido forma parte del Plan Inspiración.
```



