Una corte de Rosas y Espinas | Capítulo 40

Y llegó mi segunda prueba.

Y llegó mi segunda prueba.

Desde ese momento, todas las mañanas y todas las tardes me llevaban una comida caliente a la celda. La engullía entera,...

Traté de no mirarme el brazo izquierdo mientras frotaba con un enorme cepillo el suelo del pasillo. La tinta de los tatuajes...

Nadie, ni siquiera Lucien, vino a curarme el brazo en los días que siguieron a mi victoria. El dolor me invadía, me hacía...

Los sonidos de la multitud en movimiento reverberaban en el pasillo. Mi escolta armada no se molestó en sacar las armas;

Sentí que recuperaba lentamente los sentidos, y que cada uno era más doloroso que el anterior. Primero oí un...

El attor mantuvo sus dedos congelados sobre mi brazo mientras me arrastraba hacia la sala del trono. No se molestó en...

Tal vez estuviera caminando hacia mi muerte, pero no pensaba llegar desarmada.

Me concedí un minuto, un minuto solamente, para quedarme así, de rodillas en medio de lo que quedaba del vestíbulo.

El baile fue un no parar de danzas y de pavoneo, de aristócratas enjoyadas, de vino y de brindis en mi honor. Yo me...