Una corte de Rosas y Espinas | Capítulo 3

La nieve pisoteada que cubría el sendero hacia la aldea estaba manchada de negro por el paso de los carros y los caballos.

La nieve pisoteada que cubría el sendero hacia la aldea estaba manchada de negro por el paso de los carros y los caballos.

El sol se había puesto para cuando salí del bosque. Las rodillas me temblaban. Tenía las manos completamente entumecidas,...

El bosque se había transformado en un laberinto de hielo y nieve.

Llevaba tanto tiempo sin dormir que cayó rendida sin querer. Cuando abrió sus ojos, no supo si habían pasado minutos o...

—Me prometiste que iba a ser la mujer perfecta. —Jorge gritaba por teléfono. La voz del receptor no podía terminar las...

Tras la apresurada salida de Fidel, Andreu se había quedado anonadado. Nunca lo vio actuar de aquella forma, sin embargo, no...

Llevaba unos días enclaustrada en el enigmático edificio. A pesar de que todo el personal la recibía con los brazos...

Habían pasado tan solo cinco días desde que Andreu descubrió a la que creyó ser la mujer de su vida. Y desde ese...

Fidel conducía a gran velocidad por las calles de la ciudad. Había recibido un mensaje de su ama requiriendo su presencia en el club, y...

Resopló cada segundo que duró el viaje hacia su hogar. Jamás en su vida había sentido tanto agobio y presión al respirar.