Una corte de Rosas y Espinas | Capítulo 36

Los sonidos de la multitud en movimiento reverberaban en el pasillo. Mi escolta armada no se molestó en sacar las armas;

Los sonidos de la multitud en movimiento reverberaban en el pasillo. Mi escolta armada no se molestó en sacar las armas;

Sentí que recuperaba lentamente los sentidos, y que cada uno era más doloroso que el anterior. Primero oí un...

El attor mantuvo sus dedos congelados sobre mi brazo mientras me arrastraba hacia la sala del trono. No se molestó en...

Tal vez estuviera caminando hacia mi muerte, pero no pensaba llegar desarmada.

Me concedí un minuto, un minuto solamente, para quedarme así, de rodillas en medio de lo que quedaba del vestíbulo.

El baile fue un no parar de danzas y de pavoneo, de aristócratas enjoyadas, de vino y de brindis en mi honor. Yo me...

Tenía algo más que hacer antes de volver a la mansión de mi padre. Los aldeanos que alguna vez se habían burlado de mí o...

Inventar historias sobre el tiempo que había pasado con la tía Ripleigh me exigió un esfuerzo mínimo. Dije que le leía todos...

No hay mucho que decir sobre los preparativos para el viaje y las despedidas. Me sorprendí cuando Alis me...

Estaba en la cama, mirando las lagunas de la luz de la luna que se movían en el suelo. Era todo un esfuerzo no seguir...