Pequeñas Cosas | Capítulo 2

Cuando a la mañana siguiente abrió los ojos no necesitó mirar el reloj para saber que el sol hacía horas que había salido.

Cuando a la mañana siguiente abrió los ojos no necesitó mirar el reloj para saber que el sol hacía horas que había salido.

Estaba observando en medio de la oscuridad, aquella figura curvilínea que dé pie, permanecía bajo el marco de la...

—¡Despedida! —farfulló Diana entre dientes sin prestar atención al algodonoso mar de nubes que el avión sobrevolaba en aquel momento.

Nunca pensé que mi vida se volvería tan confusa justo cuando terminé el colegio. Mientras todos parecen saber qué hacer...

Son ya altas horas de la noche y la fiesta acaba de terminar. Gaia y Samuel han sido los últimos en marcharse, hace unos...

Es el primer día de verano y el cielo de Roma, visto desde la terraza de nuestra casa, parece una cúpula azul infinita.

Me asomo a la ventana y mientras espero a Leonardo observo la calle abarrotada de coches. Es una noche cálida, veraniega. En...

—Quizá sea hora de salir del agua —observa Leonardo mirándose las yemas de los dedos, blancas y reblandecidas.

Son unos días de maravillosa lentitud, de placeres perezosos y sensuales, los que estoy viviendo aquí con Leonardo. Las...

Estamos desnudos en la cama, uno frente a otro, los ojos en los ojos, las manos en las manos, mi respiración se mezcla con la...