La Confesión de mi Madrastra | Capítulo 10

El sol golpeaba con una intensidad que me recordaba a la casa, a la piscina, a las tardes interminables bajo la sombrilla blanca. Pero...

El sol golpeaba con una intensidad que me recordaba a la casa, a la piscina, a las tardes interminables bajo la sombrilla blanca. Pero...

El agua seguía moviéndose a nuestro alrededor, pequeñas ondas que se expandían desde nuestros cuerpos hasta...

El sol golpeaba con una intensidad que parecía personal, como si hubiera decidido castigarme específicamente a mí, ahí de...

El sol del mediodía caía sobre la piscina como una lámina de oro líquido. El agua estaba tibia, casi caliente, y yo flotaba...

El agua estaba más fría de lo que esperaba esa mañana, o tal vez era yo. Pero necesitaba ese frío. Necesitaba que...

La mañana empezó tranquila. Demasiado tranquila, incluso.

El sol caía sin tregua.

El ruido de la licuadora llenó la cocina, rompiendo el silencio habitual de la casa.

Desperté más temprano de lo que esperaba.

El taxi desaceleró antes de girar, como si el conductor también necesitara confirmar que esa era la dirección...