Enamorado de Ella | Capítulo 14

Portada del libro Enamorado de Ella | Capítulo 14: Lucía, una bella mujer, de cabello castaño. Ella está en la sala de estar.

Enamorado de Ella

«Cuando el deseo te encuentra, ningún sueño vuelve a ser el mismo.»

Dama Beltrán

Capítulo XIV

Enamorado de Ella

Capítulo XIV...

En busca de ayuda

Llevaba unos días enclaustrada en el enigmático edificio. A pesar de que todo el personal la recibía con los brazos abiertos, ella se escondía en la habitación para llorar y gritar. La putada que Jorge pretendía hacerle quitándole a sus hijos era inhumana. Jamás se preocupó por ellos y ahora quería dar a entender que era el mejor padre del planeta porque estaba pagando el colegio y pretendía darles una educación adecuada. Sabía que debía ser fuerte, no solo por la nueva vida que comenzaría, sino porque debía hacer frente a las mil tretas que realizaría su marido para hacerse otra vez con el control que había perdido. Entreabrió la puerta de su dormitorio y vio sobre la pared a los dos galos. Con los brazos cruzados, esperaban cualquier movimiento para despertarse de su letargo. Lucía esbozó una sonrisa divertida. Nunca pensó que sus amigas se hubiesen emparejado con tipos como ellos. Quizá para Elsa sí cuadraba, pero para Silvia, no. Creyó que se casaría con un hombre educado, respetuoso, siempre vestido de esmoquin, pero no imaginó que lo haría con un armario empotrado de dos metros con ciento treinta kilos de peso, rapado, con pendientes en las orejas y la piel cubierta de tatuajes. Toda una sorpresa. Pero no acabó ahí su asombro, porque tenían más cositas guardadas…

—Es difícil de entender —le comentaba Silvia—. Nosotras estamos casadas con ellos, que como has podido comprobar no solo nos basamos en una relación matrimonial uniparental.

—Hasta ahí lo comprendo todo —le decía Lucía—, pero sigo sin entender la relación especial que tenéis vosotras. Parece un misterio oscuro…

—Como sabes, nuestra amistad comenzó en la residencia. Con el tiempo esa relación dio paso a un afecto demasiado poderoso. No éramos solo amigas o confidentes, también surgió el amor. Uno tan especial que es la base para poder amar a los demás. No sé si me explico bien. —Silvia cruzó las piernas y se tumbó en el amplio sofá de cuero negro.

—Nunca pensé que dicho amor fuera tan fuerte. Siempre os veía tan unidas, tan cómplices, que alguna vez que otra puse la duda en mi mente, pero se pasó en un segundo porque no vi ningún tipo de indicio sexual en vosotras. —Lucía sonreía mientras las mejillas se llenaban de sonrojo. La situación era un poco embarazosa, aunque se las daba de liberal, todavía existían cosas que la ruborizaban.

—Cariño, pues yo veía cómo Elsa se ponía cachonda cuando me duchaba a su lado. —Lucía levantó una ceja—. Sus pezones se oscurecían y se endurecían.

—Y siempre estaba húmeda —Elsa interrumpió la conversación entrando por la puerta. Las había estado escuchando, no cabía duda porque antes de dar un paso más, se relamía los labios pensando dónde se iban a posar.

—¡Oh Dios! —exclamó Lucía levantando las manos—. ¡Sois insaciables! Habéis estado toda la noche gritando con vuestros maridos y, ¿todavía queréis más?

...

🔥 Continúa leyendo esta historia exclusiva

Lucía llevaba años viviendo una vida que parecía perfecta… hasta que alguien apareció para desordenarlo todo.

En Enamorado de Ella, cada encuentro entre Lucía y Andreu vuelve más peligrosa la tensión que intentan ocultar.

Porque hay deseos que comienzan como una simple curiosidad… y terminan cambiando una vida entera.

Este contenido forma parte del Plan Inspiración.

Desbloquear acceso

```

Deja un comentario

error: