
Yo te Miro
Trilogía de los Sentidos I
«El deseo despertó el día que me atreví a mirarte.»
Irene Cao
Capítulo IV
Yo te Miro
Trilogía de los Sentidos I
Capítulo IV...
Hoy ya no tengo ninguna excusa: he de enfrentarme a la granada. Poco importa que me encuentre fatal, que haya tenido unas pesadillas tremendas toda la noche y que cuando haya abierto los ojos me haya encontrado atravesada en la cama, con la sábana arrugada y la almohada en el suelo. Me he levantado a duras penas, con el corazón bombeando sangre en los oídos, y ni siquiera las veinte gotas relajantes de tila que me he tomado han servido para calmarme. He intentado estirarme para desentumecer los músculos doloridos, pero cuando he comprobado que las puntas de los pies jamás me habían parecido tan lejanas, he desechado la idea.
Dadas mis condiciones físicas y mi estado de ánimo por los suelos, para venir hasta aquí he decidido coger el vaporetto: esta mañana no tenía ningunas ganas de caminar.
Me apoyo en la escalera y miro la granada de abajo arriba. Exhalo un suspiro en el que se entremezclan la admiración y la inquietud.
Me gustaría decirme que estoy llena de energía, que estoy segura de que lo conseguiré, pero no es cierto. Tengo miedo de que el trabajo no salga perfecto, como pretendo de mí misma, de que al final tenga que contentarme con un resultado aproximativo, quizá con un color que, pese a no ser idéntico, trata sin conseguirlo de parecerse al original. Lo sé ya: el pintor anónimo se me aparecerá en sueños, por la noche, y me acusará de haber echado a perder su obra maestra.
Me atuso el pelo para apartar estos pensamientos estúpidos y me pongo el pañuelo. Debo permanecer concentrada y acabar como sea la maldita granada. Si sigo así corro el riesgo de perder también la visión de conjunto y de comprometer el resto.
🔥 Continúa leyendo esta historia exclusiva
La tensión apenas comienza.
Lo que sigue en Yo te Miro profundiza en una conexión cada vez más intensa, peligrosa e imposible de ignorar.
Este capítulo forma parte del Plan Inspiración.



