
Yo te Quiero
Trilogía de los Sentidos III
«El amor solo existe cuando te atreves a sentirlo todo.»
Irene Cao
Capítulo VII
Yo te Quiero
Trilogía de los Sentidos III
Capítulo VII...
El alba se disuelve lentamente, cediendo paso al día, en una inmensa extensión azul. En lo alto el cielo, aún jaspeado de rojo, y abajo el mar, con una tonalidad azul cada vez más intensa.
Embarcamos en Nápoles y hemos viajado toda la noche. Ahora nos encontramos en la cubierta del barco; la tenue luz del amanecer da los buenos días a nuestros ojos, aún somnolientos. A lo lejos se ve la isla de Estrómboli, que nos sale al encuentro; es una llamada poderosa a la que creo que no voy a saber resistir.
Hace una semana del accidente y aún debo acostumbrarme al vendaje, a la pierna que arrastro como si fuera un peso muerto. Sigo sintiendo unas punzadas fortísimas, pero los médicos me han asegurado que en quince días estaré curada. Entretanto, estoy aprendiendo a usar las muletas, una empresa que se ha revelado más ardua de lo previsto, una experiencia casi peor que sacarme el permiso de conducir: corro en todo momento el riesgo de perder el equilibrio y de caerme al suelo.
Pero no estoy sola. Leonardo me acompaña, su cuerpo robusto y musculoso me sirve de apoyo cada vez que lo necesito.
Aún no sé cuál es el motivo profundo que me empujó a viajar con él; no debería haberlo escuchado, lo sé de sobra, sino haber opuesto la más valerosa resistencia a un hombre que ya me ha roto el corazón una vez. Ha sido una chifladura, un salto al vacío, decidido, tal vez, en un momento de debilidad, cuando me sentía más vulnerable. Tendría que haber defendido la distancia que había logrado interponer entre nosotros en estos meses. Sin embargo, el deseo de saber qué sucedería «si» fue irresistible. Como siempre, cada vez que Leonardo se entromete, mis decisiones me sorprenden; la vida parece que se me escapa de las manos, dominada por una fuerza ingobernable.
Puede que salgamos devastados de estos días que vamos a pasar juntos, puede que seamos capaces de construir un nuevo equilibrio, pero en este momento ya no tiene sentido preguntárselo; lo único que debo hacer es vivir esta aventura. He tomado una decisión y la conciencia de que no tengo nada que perder hace que me sienta ligera.
Leonardo está a mi lado en los asientos de cubierta y ha apoyado una mano en mi nuca para establecer un contacto, una intimidad que no ha olvidado.
...
❤️ Continúa leyendo esta historia exclusiva
Hay emociones que pueden contenerse durante un tiempo.
Pero algunas conexiones terminan convirtiéndose en una necesidad imposible de ignorar.
En Yo te Quiero, Elena comienza a enfrentarse a sentimientos mucho más profundos, intensos y peligrosos de lo que imaginaba.
Este contenido forma parte del Plan Inspiración.
```


