Yo te Miro | Capítulo 18

Portada del libro Yo te Miro | Capítulo 18: Elena, una joven mujer, hermosa, de cabezo castaño. Ella está mirando por la ventana.

Yo te Miro

Trilogía de los Sentidos I

«El deseo despertó el día que me atreví a mirarte.»

Irene Cao

Capítulo XVIII

Yo te Miro

Trilogía de los Sentidos I

Capítulo XVIII...

Observo el paisaje a través de la ventanilla con la cabeza apoyada en el asiento y las manos abandonadas en las rodillas. Las colinas toscanas siempre me han transmitido una profunda sensación de paz: vistas desde un tren en marcha casi parece que se mueven, que sus perfiles de tierra roja me persiguen. Permanezco inmóvil, acallo mis pensamientos y me concentro en lo que sucede a mi alrededor. Ruido de raíles, voces que se superponen, timbres de móviles, puertas que se abren y se cierran. Túneles, oscuridad, sol, de nuevo oscuridad, de nuevo sol.

Vuelvo a comenzar a partir de aquí, de este tren que corre en dirección a Roma. En menos de dos horas estaré en la capital, en casa de Filippo. Es un acto arriesgado, una empresa que no es propia de mí, pero lo he pensado mucho y al final he comprendido que es lo mejor, lo que conviene hacer; no llevo nada conmigo, únicamente el deseo de pedir perdón sin pretensión de obtenerlo. Puede que Filippo no se alegre de verme, puede que nunca podamos superar el escollo de nuestra última pelea y volver al punto en el que estábamos antes. Pero, al menos, quiero hablar con él, decirle que he comprendido que me equivoqué. Habría podido escribirle o llamarle por teléfono, pero pienso que este viaje será, cuando menos, un breve trayecto de expiación. He reservado una habitación en un pequeño hotel, cerca de San Giovanni. Mal que bien, serán unas cortas vacaciones.

Llego a Termini a las tres de la tarde. Me recibe un sol cálido que me inunda la cara de luz. Me quito de inmediato la cazadora. El aire de Roma es tibio, calienta el corazón con sus novedades. Arrastrando mi pequeña maleta salgo de la estación y me subo al primer taxi libre.

—Avenida de la Música —digo amablemente al taxista.

🔥 Continúa leyendo esta historia exclusiva

La tensión apenas comienza.

Lo que sigue en Yo te Miro profundiza en una conexión cada vez más intensa, peligrosa e imposible de ignorar.

Este capítulo forma parte del Plan Inspiración.

Desbloquear acceso

Deja un comentario

error: