
El Asesino de la Red Social
«Donde la venganza arde, el deseo también hierve.»
Capítulo VIII
El Asesino de la Red Social
Capítulo VIII…
Se aburría. Había pasado algo más de una semana pero debía aguantar un poco más, ser un poco más paciente, aunque cada vez le resultaba más difícil. Lo que hacía era adictivo y, al igual que cualquier sustancia de aquel tipo, con el tiempo necesitabas más cantidades en menos tiempo si querías estar bien. Sabía que debía esperar pero sus ansias de volver a matar eran más grandes.
Entre temblores y sudando, tal y como haría un yonqui al que le falta su dosis, encendió el ordenador dispuesto a meterse en la red para conocer a su próxima víctima. No sabía qué prefería ahora si una rubia o una morena.
Comenzó a navegar por aquella página, observando las fotografías de sus posibles candidatas. El corazón dejo de latirle al ver su imagen. No podía ser. Abrió su perfil notando cómo ahora sudaba aún más, pero de terror. Era imposible, estaba muerta y entonces… ¿Gemelas? Agrandó la fotografía. Era posible, parecían iguales pero… Sus expresiones eran distintas, sí, eran como dos gotas de agua pero… ¿Sería una trampa? Tal vez o tal vez no y, entonces, podría alardear de haberse ligado a dos gemelas y haber acabado con ellas de la misma forma.
Con manos temblorosas dio al icono del sobre. Le mandaría un mensaje. Tal vez podría encontrar algo en su respuesta que le llevase a dilucidar si todo aquello no era más que un ardid o una maravillosa casualidad. «Me gusta tu perfil y me gustaría saber más cosas de ti para ver si podrías ser la mujer de mi vida», tecleo con avidez deseando que ella le contestase lo antes posible. «Dime qué quieres saber de mí y yo me abriré todo lo que pueda para ti, soy muy flexible ;-)», respondió casi inmediatamente utilizando un claro doble sentido que hizo que todas sus dudas se esfumasen. Era imposible que aquella mujer fuese la que había matado hacía unas escasas semanas, ella jamás le habría contestado así. «Quiero saberlo todo, tenerlo todo, poseerlo todo de ti», contestó siguiendo su juego.
Mientras se escribía con ella, excitándose cada vez más con las respuestas, cada vez más subidas de tono, que ella le ofrecía, comenzó a trazar su plan para quedar con ella y acabar con su vida. Debía hacer algo especial, pues aquello era especial. Su gemela. Después de aquello sería recordado por todos por mucho tiempo. Sintiendo que era imposible mantener ya la erección dentro de su pantalón sacó su miembro hinchado. Observando la fotografía de aquella mujer comenzó a deslizar su mano de arriba abajo, primero con un ritmo lento para ir aumentándolo según releía la caliente conversación que había mantenido con ella y justo cuando acabó una explosión de placer lo arrasó todo.
Este libro es del autor Alison R Lee.
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